
En diciembre del año pasado Amazon, DHL y UPS anunciaron la utilización de drones para el delivery de productos en el punto final de la cadena de distribución. En un extenso artículo analizamos las ventajas y desventajas del sistema (ver Drones o vehículos aéreos no tripulados logísticos para comercio electrónico: oportunidades y obstáculos). Entre las debilidades planteamos la necesidad de confirmación de la entrega, porque en los despachos “puerta a puerta” es necesario un documento de prueba de entrega o certificado POD (Proof of Delivery) y también la necesidad tener muy afinada la organización de la recepción, especialmente, porque no parece viable que el cliente gestione la llegada del drone a su casa, retire la mercancía y devuelva la aeronave a su base de salida.

En las últimas semanas se han realizado al menos dos anuncios importantes sobre el lanzamiento de servicios para la distribución de objetos mediante vehículos aéreos no tripulados - UAV (drones o Unmanned Aircraft Systems o UAS), generando grandes expectativas en el sector del comercio electrónico a nivel retail y en otras áreas de actividad como salud y seguridad públicas, industrias del entretenimiento, periodismo, topografía, gestión de desastres, correo urgente de documentos (courrier), entre muchas otras, que podrían verse beneficiados con la adpción de estos vehículos aéreos en áreas urbanas.
Por un lado el proyecto de drone “Prime Air” de Amazon que prevé acortar al máximo el tiempo de la logística a nivel local, permitiendo el reparto de paquetes de no mas de 2,3 kg a clientes que estén a una distancia de vuelo de hasta 30 minutos. Por otro lado, el proyecto de “Parcelcopter” del Grupo DHL, que de momento es un prototipo de microdrone modificado, tiene como objetivo transportar paquetes de hasta 1,2 kg en un radio de hasta un kilómetro y medio. UPS, su mas cercano competidor, también está probando prototipos de drones logísticos.
Si bien parece que lo que se busca es rapidez, el gran reto de estos proyectos es que pretenden acceder a la “última milla” que es el final de la cadena de distribución, considerada con una de las partes mas caras y mas complicada de toda la logística de distribución comercial. En esta etapa crítica, los distribuidores se enfrentan a problemas como el de no encontrar al destinatario del envío en casa (lo que implica grandes costes, kilómetros extra y emisiones) y también que el transporte tenga que viajar muchos trayectos con el vehículo vacío para hacer una entrega aislada haciendo que el plan de ruta resulte absolutamente ineficiente.
Eduardo Paz Lloveras es un consultor multidisciplinar y práctico que integra el rigor del Derecho, la visión estratégica del Marketing y la eficiencia técnica de la Tecnología para potenciar el negocio de empresas y profesionales. Con un historial probado de éxito en la gestión de proyectos tecnológicos complejos y consultoría de transformación digital impulsada por Inteligencia Artificial, su enfoque se centra en convertir la innovación en resultados medibles y eficiencia operativa en entornos empresariales reales.
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