Aunque son modernas y sus resultados son a menudo excelentes, las empresas e industrias europeas no pueden dormirse en los laureles. Mantener su competitividad, adaptarse a los avances tecnológicos y hacer frente al ritmo de crecimiento de los países competidores constituyen un reto permanente. Superarlo con éxito es fundamental para crecer de manera sostenible y aumentar nuestro nivel de prosperidad. La política de empresa de la Unión Europea contribuye a ello fomentando la innovación, el espíritu empresarial y la competitividad en la industria manufacturera y en el sector de los servicios.
El objetivo de la política empresarial de la Comisión Europea es garantizar que todas las empresas compitan y comercien en igualdad de condiciones y que Europa sea un lugar atractivo para invertir y trabajar, sin olvidar que también es importante mantener un selido tejido industrial en toda la UE. Por ello, es necesario tomar en consideración las necesidades y características específicas de los distintos sectores, como las industrias automovil?stica o textil, y garantizar las condiciones necesarias para que prosperen industrias importantes desde el punto de vista estratégico, tales como las ciencias de la vida, el sector aerospacial o la biotecnología.
IBM y SAP ya han finalizado el proyecto de transformación de la contabilidad de la Comisión Europea, lo que convierte a éste órgano de la Unión Europea en la primera institución europea preparada para cumplir con los Estandares Internacionales de Contabilidad del Sector Público, cuyas siglas en Ingles son IPSAS.
El equipo encargado de este proyecto ha adaptado el sistema de contabilidad de la Comisión Europea a los requisitos de los modernos estandares de contabilidad, tales como los IPSAS. La Comisión Europea ha confiado en la experiencia de la División de consultoría de IBM para implantar la solución de SAP para el sector público, que gestionar? su estimación contable y sus fondos.
La semana pasada (antes de cumplir su primer año en bolsa) Google anunció la venta 14.160 millones de acciones que, al precio de cierre del mi?rcoles (285,10 dólares), supondráa una inyecci?n en metelico de poco más de 4.000 millones de dólares, que se suman a los 3.000 millones que tiene actualmente en caja.
Asimismo, la compañia remiti? un comunicado a la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC) explicando su decisión de colocar más papel en el mercado. En el señalaba que podrá emplear el dinero obtenido para "prop?sitos generales, como gastos de capital", dejando abierta la posibilidad de destinarlo a "posibles adquisiciones de negocios complementarios".
No hay una opi?i?n unánime sobre el destino de las próximas inversiones de Google. Hay analistas que prevén nuevos movimientos en el sector por la adquisición de Tecnologías totalmente diferentes a las que han caraterizado a esta empresa, y otros, prevén que Google se centrará en perfeccionar su negocio.
Las cifras del comercio electrónico en el sector del turismo en España lo dicen todo: la audiencia de los portales de viajes creció un 51% el último año. El número de páginas vistas aumentó un 101% en julio del 2005, hasta alcanzar los 231 millones.
El número de viajeros españoles que acude a los portales de Internet para planificar sus viajes y realizar sus reservas de transporte, alojamiento y actividades estivales se ha incrementado un 51% en el último año, al pasar de 2,4 millones de usuarios en julio del 2004 a más de 3,7 millones en el mismo mes del 2005.
Un estudio realizado por un equipo de investigadores del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie) y de la Universidad de Valencia en colaboración con Fundación BBVA, denominado Las nuevas Tecnologías y el crecimiento económico en España, dice que solo el 13 por ciento de los usuarios españoles de internet utiliza la red para realizar sus compras. Dice también que el usuarios habitual y experimentado también tiene cierta desconfianza en realizar transacciones de comercio electrónico.
Por comunidades Autónomas Españolas, Madrid, Cataluña, País Vasco y Navarra son las regiones en las que más se utiliza el comercio electrónico, mientras que en el lado opuesto se sitúan Murcia, La Rioja, Castilla-La Mancha y Extremadura. Este informe sitúa a España en los últimos puestos en cuanto a implantación del comercio electrónico en la Unión Europea junto con Grecia y Portugal. Los problemas que los internautas españoles encuentran a la hora de comprar por internet es el mismo que en el resto de países, y se centran en la desconfianza a la hora de efectuar el pago y en cuanto a verificar la calidad del producto y de los proveedores.